Serlo o no serlo, esa es la cuestión

 

Reus, 30 de Julio

Víctor Rubio 

 

A menudo saltan noticias que afectan, en mayor o menor grado, pero afectan, a todas aquellas personas que siendo vegetarianos, se han fijado un punto de referencia o han querido seguir una pauta de vida inspiradas por otros que al final han resultado ser un fraude. Shakira se hizo vegetariana cuando vivió en España, Richard Gere cambió su religión y su dieta. Carl Lewis sólo comía productos veganos. Y así, una interminable lista de “Celebrities” que se habían pasado al lado natural de la vida.

 

Sin embargo cabe remarcar un par de aspectos sobre estas agradables noticias y la influencia de personas famosas apoyando el vegetarianismo. Esta es la cruda realidad. Shakira, no se pudo comer unos pollitos que le regalaron porque le dieron pena. Gere, come carne y Lewis sólo era vegano cuando entrenaba porque se sentía mejor.

La pregunta es entonces, cuál es el beneficio que se otorga al mundo vegetariano con estos personajes. Es tremendamente entrañable salir en la CNN hablando de las ventajas de una dieta saludable y comerse una hamburguesa nada más apagarse el piloto rojo. Lo cierto es que el vegetarianismo es una opción personal y saludable de vida. Si eres una persona comprometida con el medio ambiente y con la vida de este planeta, no hace falta airearlo para darte más importancia.

 

Considero una falta de respeto a todas aquellas personas que sí eligieron esta alimentación responsable y comprometida airear estas cuestiones para conseguir un poco más de publicidad en sus trabajos para mantener un ritmo de vida lujoso. Si realmente se es una persona que piensa en todas las formas de vida del planeta, apetece y nadie obliga, seguir una dieta vegetariana es una opción más que asumible, respetable y muy sana. Seguirla por seguir la estrella de algo o alguien que posiblemente sólo desee hacer publicidad de si mismo es un grave error que además trae malas consecuencias para la comunidad vegetariana.